El monólogo suele ser de una sinceridad terminante. No hay interlocutor con quien medirse. El diálogo suele ser de una cómplice sinceridad: en el mejor de los casos es tu palabra junto a la mia. Pero más allá del diálogo aparece ya el espectador y el testigo. La sinceridad se ha hecho imposible. Más allá del diálogo empieza la representación. Rafael Argullol

miércoles, 29 de octubre de 2008

La tierra si es redonda


Lucho hermano, gracias por sacarnos de esa duda, uff.. que alivio la tierra sí es redonda.

No hay comentarios: